Evento
| Categoría | Precio | Disponible |
|---|---|---|
| Platea | 12,00€ | 206 |
nota del director
sobre la obra
El Rey de la Farándula propone una inmersión en el esplendor y el ocaso del Siglo de Oro a través de una figura que encarna la esencia del teatro, la música y la comedia. Inspirado en un personaje ambiguo y fascinante—mitad actor, mitad confidente de Felipe IV—el espectáculo entrelaza ficción y realidad para ofrecer una visión diferente de un monarca que, más allá de las guerras y la decadencia del imperio, convirtió la escena en su mayor refugio. Con una puesta en escena que rompe las barreras temporales, la obra transita entre lo histórico y lo contemporáneo, combinando textos del Siglo de Oro con canciones que abarcan de Monteverdi y de compositores del XVII como José Marín o Juan Hidalgo... Sin cuarta pared y con una estética híbrida, el personaje dialoga con el público desde la ironía, el descaro y la emoción, desvelando episodios documentados, pero poco conocidos de la historia. Este cabaré barroco y provocador no sólo recupera el ambiente de la corte de Felipe IV, sino que también revisita los mecanismos de poder y la influencia de la farándula en la sociedad. A través de la sátira y la sensibilidad, El Rey de la Farándula nos recuerda que el escenario, en todas sus formas, ha sido siempre un espejo de la grandeza y las contradicciones humanas.
Ángel Ruiz
SINOPSIS
El reinado de Felipe IV representó el máximo apogeo de las artes en el Imperio español, con figuras como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quevedo y Velázquez brillando en la corte. Sin embargo, también marcó el inicio del declive del imperio, con guerras, corrupción y la decadencia de la Casa de los Habsburgo.
En este contexto, surge un personaje misterioso y fascinante, mezcla de actor, cómico, cantante y bufón, que sirve de hilo conductor en El Rey de la Farándula. A través de este cabaré del Siglo de Oro, este personaje —amante, confidente y espía—transporta al público entre épocas, revelando secretos y anécdotas de la corte de Felipe IV. Con un tono
sarcástico, provocador y a la vez conmovedor, nos ofrece una visión humana y emocional del monarca y su tiempo.
Con una estética andrógina y barroca, y acompañado de su inseparable pianista, interpretará canciones renacentistas y barrocas de Monteverdi, José Marín y Juan Hidalgo, además de temas contemporáneos. Recitará poemas de Quevedo e interpretará pasajes de Lope y Calderón, construyendo un espectáculo versátil, vibrante y lleno de gracia, donde
el pasado y el presente se funden sin barreras temporales.